SOSTENIENDO EL ESPECTÁCULO DE LA VIDA
La vida puede verse como un espectáculo. Con todos sus cautivadores aspectos visibles y evidentes, unidos a las explicaciones científicas de todas sus maravillosas dinámicas y procesos. Y todos sus fascinantes misterios.
La Biblia nos revela que, además de crearla, Dios es, a su vez, quien la sustenta también de manera continua y actual.
Un sustento que realiza en la persona de Su Hijo: el Verbo de Dios que estaba con Dios y era Dios desde el principio, mucho antes de encarnarse como hombre en la historia para redimirnos en la persona de Cristo.
Nos llega esta información de la inspirada pluma del apóstol Pablo en relación con Cristo, diciéndonos que:
Por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para él. Él es anterior a todas las cosas, que por medio de él forman un todo coherente (Colosenses 1:16-17).
La expresión: “por medio de él forman un todo coherente” es muy sugestiva en el griego y puede traducirse de otras maneras que enriquecen el cuadro y nuestra comprensión de la labor de Dios al respecto.
Así, por ejemplo, puede entenderse como que:
- “por medio de él continúan existiendo”
- “en él todas las cosas permanecen” (LBLA)
- “por él se mantiene todo en orden” (DHH)
- “mantiene unida toda la creación” (NTV)
- “todo el universo sigue su curso gracias a él” (PDT)
- “todo tiene en él su consistencia” (BLPH)
- “todas las cosas en él subsisten” (RVR1960)
Por lo que, si bien es cierto que Dios descansa desde el séptimo día de su obra creadora, Él siempre trabaja, no obstante, tras bastidores, para sustentar Su creación y mantenerla operante y funcionando.
La vida es un espectáculo tan deslumbrante y cautivador que detrás de ella sin duda hay un Dios que la creó y que la sostiene.






